Archivo de la categoría: Ciclo de Jazz

Chano Domínguez en Jazz Filloa (Coruña)

En su nueva aparición dentro del ciclo 1906, el gaditano va a tener junto a si a su fiel escudero Guillermo McGill, uruguayo, de Montevideo, apasionado por el jazz y el flamenco, maestro en ambos géneros, con una extensa y variada discografía y un método de cajón flamenco a su nombre; y Martín Leiton,canario, joven, autodidacta, profesor de Fundamentos de Composición en el Taller de Músics ESEM.

A destacar el concierto de apertura, en el que Chano estará secundado excepcionalmente por su sexteto de las grandes ocasiones y con el que tendremos la oportunidad de rememorar aquella formación con la que deslumbró a medio mundo en la película Calle 54 de Fernando Trueba. Blas Córdoba, al cante; Daniel Navarro, al baile; “Bandolero”, al cajón; Javier Colina, al contrabajo; y Guillermo McGill, a la batería. Como para perdérselo. Cuenta Chano de cuando niño sentado a la puerta de su casa, en el barrio gaditano de Astilleros, viniéndole la voz de la Niña de los Peines, por una oreja, y el piano de Thelonious Monk, por la otra. Con esto, que el chaval creció con el corazón partío entre la cosa flamenca y el jazz, Monk y la de los Peines, y de esa confrontación surgió convertido en pianista sui generis, con ese caminar tan suyo que le lleva a discurrir por entre el flamenco, el jazz y ese algo que no es ni lo uno ni lo otro, sino otra cosa que le pertenece solo a él: “no diría que hago fusión sino mi música, así, sin etiquetas”.

Su primera experiencia profesional fue con un conjunto de rock sinfónico, Cai. Lo siguiente, su participación en la primera Muestra de Jazz para Jóvenes Intérpretes celebrada en Mallorca, con Hixcadix. El mundo del jazz descubrió a Chano Domínguez pianista, compositor, y muchas cosas más; alguien capaz de tocar a Monk como si fuera la Niña de los Peines, y a Marta Valdés como si fuera una cantante de jazz. Desde entonces, su carrera es un continuo ir hacia delante, de sus primeros tríos a su septeto de “Mira como viene”/”oye como viene”, el “New Flamenco Sound” (“NFS”) o sus colaboraciones con Tito Alcedo, Martirio, Gerardo Núñez, Carmen Paris, Niño Josele, Paquito d´Rivera o Wynton Marsalis, para quien Chano es “un clásico en lo suyo, tanto como lo son Thelonious Monk o Bill Evans en el jazz”.

Sugar Drops en El Cercano (Ourense)

Su voz atrapa a la primera escucha. Desirée Diouf, hija de senegalés e italiana, cantante porque el mundo la hizo así, se ve a sí misma en el espejo de las grandes voces negras de la historia, de Aretha Franklin a Billie Holiday, Etta James, Nina Simone o Tina Turner. Su música es un reflejo de todo ello, una mezcla convincente y cohesionada de soul, jazz, funk y reggae con un toque afrobeat. Sonidos antiguos a la medida de las nuevas audiencias: “african roots with an “it” flavour”. Desirée Diouf sabe dar a su audiencia lo que se le pide sin perder un ápice de autenticidad. Y es que la italo-senegalesa es mucho más que una replicante: una cantante de genio y tronío. Diouf tiene su modo de decir que es suyo y de nadie más, y eso le ha servido para convertirse en una de las cantantes de moda en Barcelona, ciudad en la que reside desde hace una década. Y, para dar prueba de ellos, sus numerosas apariciones junto a The Black Barbies y, como lideresa, con The Solution.

Muhannad Nasser Trio en la Sala BBK

Laudista y compositor sirio, residente en Paris, Mohannad Nasser es un músico innovador y creativo con años de experiencia en diferentes campos musicales: desde las escenas del Medio Oriente al jazz. Ha sido capaz de expandir las habilidades del laúd, adaptándolo a diferentes géneros musicales, como la música clásica, el jazz, la música brasileña o el flamenco. Su visión musical se basa en la música tradicional árabe con un fuerte sabor de las raíces orientales, desde Turquía hasta Irán, y sus composiciones han sido descritas por el público y la crítica como «delicadas, serenas y mágicas». En 2015, Mohannad, como la mayoría de los artistas sirios, enfrentaba un momento difícil y un peligro diario debido al conflicto en Siria. Se mudó al Líbano para convertirse en educador de música con varias organizaciones internacionales que ofrecen clases de música a niños refugiados. Esta experiencia inspiradora lo entusiasmó para alentar a la próxima generación de músicos a encontrar sus voces.

Muhannad Nasser. Laúd y voz
Masa Kamaguchi. Contrabajo
Borja Barrueta. Batería

Gracias por todo, Jerry González

Hoy nos ha dejado Jerry González. Maestro de maestros, artista icónico donde los haya. Él fue uno de los mayores exponentes del latin jazz y un nombre clave en la fusión del flamenco con el jazz en su periplo por España.

Recordándolo nos vienen a la mente muchos momentos mágicos con los que nos deleitó durante su estancia en nuestro país. Durante el VII ciclo 1906 tuvimos la oportunidad de gozar con su excelente trio, con su inseparable trompeta, y como no, con su tremendo arte sobre los cueros o sobre cualquier objeto que le llamase a este grande de la música.

Aquí queremos compartir con todos vosotros otro de los momentos sublimes que nos ha dejado: el reencuentro en pleno escenario con su viejo amigo de la gran manzana. Al Foster no podía contener la emoción de reencontrarse con su genial camarada, con el que tanto compartió. Fue otra de esas noches tan mágicas a las que nos tenía acostumbrados en su querido Café Berlín de Madrid o allá donde la música lo llevase.

Nuestras mas sinceras condolencias a toda su familia. Que descanse en paz, maestro.