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Hijos de Rivera

Hijos de Rivera - Estrella Galicia - 1906

Después de su regreso de México a finales del siglo XIX, D. Jose Mª Rivera Corral funda en 1906 la fábrica “La Estrella de Galicia” en la ciudad de La Coruña, dedicada a la fabricación de cervezas y hielo, nombre que rememora lo que fue su negocio en Veracruz “ La Estrella de Oro”, y que apostaba por un producto, en aquellos tiempos, de consumos muy reducidos.

En los años 20 se inicia el proceso de mecanización de la fábrica de la mano de D. Ramón Rivera hijo del fundador.

Tras el parón general producido por las guerras Civil y Mundial entre 1936 y 1950 se inicia un profundo proceso de remodelación, automatizando la mayor parte de los procesos de producción.

Estrella Galicia continúa en los años 60 con su línea ascendente, la producción alcanza los diez millones de litros y se hace patente la necesidad de construir una fábrica de mayor capacidad.

En marzo de 1971 se comenzó a producir con normalidad en las instalaciones de la nueva fábrica en polígono industrial A Grela y ya en 1972 se trasladó todo el proceso de producción cesando por completo las cocciones en Cuatro Caminos.

Los años 90 fueron una época de estabilización y madurez en el consumo de cerveza que derivó en la necesidad de ampliar la oferta a los consumidores con nuevas variedades.

En los últimos años, la compañía ha llevado a cabo un fuerte proceso de expansión a nuevos mercados y en la actualidad Hijos de Rivera está presente en todo el territorio nacional así como en otros 20 países de los 5 continentes a través, tanto de la cerveza, con marcas como Estrella Galicia, Estrella Galicia 0,0, 1906Cabreriroá, Agua de Cuevas, como del conjunto de productos que produce y comercializa.

1906, la fundación

Fundación Estrella Galicia - 1906

D. José María Rivera regresó a España alrededor de 1890 tras casi 20 años de emigración en México, donde había hecho fortuna con un negocio de ultramarinos.

A partir de su llegada a La Coruña, compaginó con acierto su actividad inversora con la propiamente industrial. A principios del siglo XX entró a formar parte de una empresa de fabricación de hielo destinado a abastecer a los vapores del puerto de A Coruña. Esta actividad precisaba de una maquinaria muy costosa que intentó rentabilizarse a través de su aprovechamiento para la elaboración de cerveza.

Con el aumento de la demanda tanto de hielo como de cerveza, D. José Mª Rivera Corral funda en 1906 la fábrica “La Estrella de Galicia” en la ciudad de La Coruña, dedicada a la fabricación de cervezas y hielo, con un nombre que rememora lo que fue su negocio en Veracruz, “La Estrella de Oro”, y que apostaba por un producto, en aquellos tiempos, de consumos muy reducidos.

I Guerra Mundial, iniciativa

Tras la I Guerra Mundial, la demanda de cerveza se empezó a incrementar entre las clases medias pero la imposibilidad de importar tecnología y, sobre todo, lúpulo repercutió en el negocio cervecero. Para responder a esta situación, D. José María Rivera impulsó la primera producción de lúpulo que se realizó en Galicia con la ayuda de la Granja Agrícola- Experimental de Coruña.

A partir de esta época, Rivera convirtió la cerveza en su principal apuesta manteniendo la producción de hielo y agua y desvinculándose definitivamente de sus intereses ligados directamente al mar. En 1914 se inició también en la fabricación de bebidas gaseosas.

Años 20, consolidación

En los años 20 se inicia el proceso de mecanización de la fábrica de la mano de D. Ramón Rivera, hijo del fundador, que tras sus estudios de ciencias comerciales en Hamburgo es uno de los primeros españoles en obtener la diplomatura de Maestro Cervecero en la Escuela Superior de Nancy. Para ello, importa la tecnología más avanzada de Alemania y Suiza, como una sala de cocimiento, tinas de fermentación y tanques metálicos para almacenar la cerveza y adquiere un establecimiento para la venta directa al público. Estos cambios permiten atender satisfactoriamente los aumentos de demanda consecuencia de un proceso ininterrumpido de progresiva aceptación popular.

Modernización y ampliación

Años 50. Modernización de Hijos de Rivera

La posguerra, modernización

A partir de los años 20, D. José María Rivera Corral fue paulatinamente delegando funciones en su hijo Ramón, quien dirigió la empresa durante los años del franquismo. Entre 1936 y 1950 se inicia un profundo proceso de remodelación, automatizando la mayor parte de los procesos de producción, desde la elaboración al embotellado, lo que supone el adiós definitivo a los métodos artesanales en la búsqueda de producto estable de características propias.

Años 50, ampliación

Después de unos adversos años 40, la apertura económica experimentada por España en la década posterior influyó de forma decisiva en la evolución de la producción de la fábrica de La Estrella de Galicia. En los 50 se desató el consumo de cerveza tras las penurias de la posguerra, fenómeno estimulado por lo atractivo de los envases. Especialmente durante la primera mitad de la década, asistimos a un importante incremento de las ventas así como de la capacidad productiva, impulsada por diversas inversiones en la renovación de la planta.

Por otra parte, durante esta época se estimuló la competencia entre las empresas cerveceras y se afrontaron mejoras con el objetivo de ampliar el mercado tradicional y de llegar a lugares desabastecidos en la posguerra.

Años 60, inversión

En los años 60, las inversiones realizadas en la fábrica de Estrella Galicia no se limitaban sólo a la adquisición de tecnología, era preciso dotarla de una nueva arquitectura industrial con el objetivo de triplicar la producción y dar respuesta al significativo incremento de la demanda. De este modo, se inició la remodelación y ampliación de la fábrica de Cuatro Caminos. Además, se rehabilitó el despacho directo de cerveza a los clientes en la cervecería de La Estrella.

D. Ramón Rivera Illade falleció en 1964 habiendo superado con éxito el traspaso de poderes a sus hijos José María y Ramón, quienes heredaron el reto de realizar el tránsito de una pequeña empresa a una firma de mayor escala. A pesar del esfuerzo modernizador acometido en la fábrica a través de la adquisición de tecnologías avanzadas, la factoría de Cuatro Caminos había llegado a su límite de crecimiento.

En 1967 se tomó la decisión de adquirir terrenos en el polígono de A Grela. El solar contaba con una superficie de más de 31.000 metros cuadrados y se había calculado una producción teórica de 500 mil hectolitros, frente a los 100 mil producidos en Cuatro Caminos en aquel momento. Los trabajos de construcción de la nueva fábrica se extendieron desde 1968 hasta el año 1970 y las instalaciones se dotaron de la tecnología más puntera del sector.

Crecimiento e innovación

Fábrica de Estrella Galicia - 1906

1970, crecimiento

En marzo de 1971 se comenzó a producir con normalidad en las instalaciones de la nueva fábrica en polígono industrial A Grela y ya en 1972 se trasladó todo el proceso de producción cesando por completo las cocciones en Cuatro Caminos.

En la antigua fábrica de Cuatro Caminos se mantiene una cervecería emblemática, en la que hoy en día se sirven casi dos millones de cañas al año, siendo un sitio de obligada visita en la ciudad de La Coruña.

A lo largo de los años 70, se llevaron a cabo fuertes inversiones en tecnología con el objetivo de incrementar la capacidad productiva de la nueva fábrica en respuesta a una demanda que no paraba de crecer. Junto a estas inversiones, la compañía desarrolló nuevos mecanismos de distribución y mercadotecnia, además de incorporar un departamento de I+D y diversificar la producción.

Años 80, innovación

Los años 80 destacan especialmente por el impulso de la investigación y el desarrollo enfocados, tanto a mantener unos estándares de calidad excepcionales en todo el proceso de elaboración de la cerveza, como al lanzamiento de nuevos productos.

Uno de los cambios más representativos fue la introducción de la cerveza en lata, un producto que rápidamente se incorporó a la vida cotidiana de los consumidores. Además, en 1980 comenzó como novedad la distribución de la botella no retornable tipo handy en packs de cartón de seis botellas.

Entre los resultados de esta estrategia se produjo la introducción en el mercado gallego en 1982 de las primeras cervezas “extra”, con una presentación más cuidada y niveles superiores de calidad. Hasta el momento las únicas variedades fabricadas eran la embotellada estándar tipo pilsen, la especial y la de barril.

Otro logro fue el desarrollo de una cerveza sin alcohol, una variedad que obtuvo una muy buena aceptación inicial a fines de los 80 y que se consolidó en los 90 con la producción de cerveza a presión sin alcohol envasada en barriles de 30 litros.

Pero uno de los hitos más destacables en la década de los 80 fue la celebración del 75 aniversario de la compañía en 1981. La campaña de publicidad y la serie de actos conmemorativos desarrollados ese año dejaron huella entre los consumidores. Como curiosidad, el Deportivo de la Coruña celebraba también su 75 aniversario y algunos de los actos se organizaron en común, generando una asociación entre cerveza y deporte que aún llega hasta nuestros días.

En la actualidad

Estrella Galicia

1990, expansión

Los años 90 fueron una época de estabilización y madurez en el consumo de cerveza que derivó en la necesidad de ampliar la oferta a los consumidores con nuevas variedades.

En ese sentido, Estrella Galicia promovió el desarrollo de la cerveza 1906, calificada como “de autor” por su gran calidad, a través de un restyling de la botella. En 1995 se dio el nacimiento de la primera botella sin alcohol, bautizada con el nombre de River y 1997 se lanzó HR, una de las primeras cervezas modernas en España sin pasteurizar destinada a los consumidores más jóvenes.

La década de los 90 se caracteriza además por el inicio de la expansión en el mercado nacional e internacional y la primera diversificación en el sector de aguas minerales, participando en Aguas de Cabreiroá.

Mientras que a principios de los 90 el negocio se centraba en una marca de cerveza, Estrella Galicia, concentrada en el mercado gallego, Hijos de Rivera comenzó el siglo XXI afianzando su liderazgo en Galicia, presente en toda España y exportando a 14 países: comercializando más de 100 referencias con una cartera de productos que incluyen cerveza, agua mineral, sidra, aguardientes, vinos y zumos.

En la actualidad

Hijos de Rivera se constituye hoy en día, en su cuarta generación, como una corporación empresarial global, no sólo como industria cervecera, sino también con una amplia actividad en sectores como las aguas minerales, el vino, los aguardientes y la sidra, así como una importante implicación en el sector servicios, abarcando desde la distribución y la logística, hasta el desarrollo integral de muebles para hostelería, pasando por la propia gestión de establecimientos en Horeca…

Esta evolución se ha llevado a cabo a través de una fuerte apuesta por la modernidad y la innovación, manteniendo, eso sí, el carácter propio que le otorga mantenerse como una empresa 100% familiar y gallega, con un marcado arraigo y compromiso con la tierra de la que proceden sus productos.

En los últimos años, la compañía ha llevado a cabo un fuerte proceso de expansión a nuevos mercados y en la actualidad Hijos de Rivera está presente en todo el territorio nacional así como en otros 20 países de los 5 continentes a través, tanto de la cerveza, con marcas como Estrella GaliciaEstrella Galicia 0,01906Cabreriroá, Agua de Cuevas, como del conjunto de productos que produce y comercializa.

Producción en 2013: 143 millones de litros
Centros productivos en 2013: 1
Número de empleados en 2013: 386