Modernización y ampliación

Años 50. Modernización de Hijos de Rivera

21 de abril de 2014

La posguerra, modernización

A partir de los años 20, D. José María Rivera Corral fue paulatinamente delegando funciones en su hijo Ramón, quien dirigió la empresa durante los años del franquismo. Entre 1936 y 1950 se inicia un profundo proceso de remodelación, automatizando la mayor parte de los procesos de producción, desde la elaboración al embotellado, lo que supone el adiós definitivo a los métodos artesanales en la búsqueda de producto estable de características propias.

Años 50, ampliación

Después de unos adversos años 40, la apertura económica experimentada por España en la década posterior influyó de forma decisiva en la evolución de la producción de la fábrica de La Estrella de Galicia. En los 50 se desató el consumo de cerveza tras las penurias de la posguerra, fenómeno estimulado por lo atractivo de los envases. Especialmente durante la primera mitad de la década, asistimos a un importante incremento de las ventas así como de la capacidad productiva, impulsada por diversas inversiones en la renovación de la planta.

Por otra parte, durante esta época se estimuló la competencia entre las empresas cerveceras y se afrontaron mejoras con el objetivo de ampliar el mercado tradicional y de llegar a lugares desabastecidos en la posguerra.

Años 60, inversión

En los años 60, las inversiones realizadas en la fábrica de Estrella Galicia no se limitaban sólo a la adquisición de tecnología, era preciso dotarla de una nueva arquitectura industrial con el objetivo de triplicar la producción y dar respuesta al significativo incremento de la demanda. De este modo, se inició la remodelación y ampliación de la fábrica de Cuatro Caminos. Además, se rehabilitó el despacho directo de cerveza a los clientes en la cervecería de La Estrella.

D. Ramón Rivera Illade falleció en 1964 habiendo superado con éxito el traspaso de poderes a sus hijos José María y Ramón, quienes heredaron el reto de realizar el tránsito de una pequeña empresa a una firma de mayor escala. A pesar del esfuerzo modernizador acometido en la fábrica a través de la adquisición de tecnologías avanzadas, la factoría de Cuatro Caminos había llegado a su límite de crecimiento.

En 1967 se tomó la decisión de adquirir terrenos en el polígono de A Grela. El solar contaba con una superficie de más de 31.000 metros cuadrados y se había calculado una producción teórica de 500 mil hectolitros, frente a los 100 mil producidos en Cuatro Caminos en aquel momento. Los trabajos de construcción de la nueva fábrica se extendieron desde 1968 hasta el año 1970 y las instalaciones se dotaron de la tecnología más puntera del sector.