1906, la fundación

Fundación Estrella Galicia - 1906

21 de abril de 2014

D. José María Rivera regresó a España alrededor de 1890 tras casi 20 años de emigración en México, donde había hecho fortuna con un negocio de ultramarinos.

A partir de su llegada a La Coruña, compaginó con acierto su actividad inversora con la propiamente industrial. A principios del siglo XX entró a formar parte de una empresa de fabricación de hielo destinado a abastecer a los vapores del puerto de A Coruña. Esta actividad precisaba de una maquinaria muy costosa que intentó rentabilizarse a través de su aprovechamiento para la elaboración de cerveza.

Con el aumento de la demanda tanto de hielo como de cerveza, D. José Mª Rivera Corral funda en 1906 la fábrica “La Estrella de Galicia” en la ciudad de La Coruña, dedicada a la fabricación de cervezas y hielo, con un nombre que rememora lo que fue su negocio en Veracruz, “La Estrella de Oro”, y que apostaba por un producto, en aquellos tiempos, de consumos muy reducidos.

I Guerra Mundial, iniciativa

Tras la I Guerra Mundial, la demanda de cerveza se empezó a incrementar entre las clases medias pero la imposibilidad de importar tecnología y, sobre todo, lúpulo repercutió en el negocio cervecero. Para responder a esta situación, D. José María Rivera impulsó la primera producción de lúpulo que se realizó en Galicia con la ayuda de la Granja Agrícola- Experimental de Coruña.

A partir de esta época, Rivera convirtió la cerveza en su principal apuesta manteniendo la producción de hielo y agua y desvinculándose definitivamente de sus intereses ligados directamente al mar. En 1914 se inició también en la fabricación de bebidas gaseosas.

Años 20, consolidación

En los años 20 se inicia el proceso de mecanización de la fábrica de la mano de D. Ramón Rivera, hijo del fundador, que tras sus estudios de ciencias comerciales en Hamburgo es uno de los primeros españoles en obtener la diplomatura de Maestro Cervecero en la Escuela Superior de Nancy. Para ello, importa la tecnología más avanzada de Alemania y Suiza, como una sala de cocimiento, tinas de fermentación y tanques metálicos para almacenar la cerveza y adquiere un establecimiento para la venta directa al público. Estos cambios permiten atender satisfactoriamente los aumentos de demanda consecuencia de un proceso ininterrumpido de progresiva aceptación popular.