Reseña exclusiva del nuevo disco de Diana Krall: Wallflower

Reseña exclusiva del nuevo disco de Diana Krall: Wallflower

12 de septiembre de 2014

Texto: Luis Miguel Flores

Desde el Club 1906 te adelantamos una reseña exclusiva del nuevo disco de Diana Krall: Wallflower, un mes antes de que se publique. Como ya dijimos por aquí, en su decimosegundo álbum de estudio, Diana se enfrenta a doce versiones de otros tantos temas de pop y cuenta con la medida producción de un experto en pop adulto, David Foster (ganador de 16 Grammy de un total de 47 nominaciones), gracias a sus trabajos con Celine Dion, Barbra Streisand, Rod Stewart, Michael Jackson, Mariah Carey, Beyoncé o Whitney Houston. Un Foster que además es el “Jefe” de Diana, el presidente de su compañía discográfica, Verve. Y aún así el disco, pese a lo que cabría esperar… sorprende.

La elección de temas (en su mayor parte dictada por los gustos y recuerdos de infancia, adolescencia y juventud de Diana) es como mínimo conservadora, absolutamente mainstream. Y la mayoría son baladas. Pero Diana -sorprendentemente- saca petróleo de estas canciones tantas veces escuchadas y a veces aborrecidas gracias a que sabe arrimarlas a la orilla del jazz de la misma manera que arrima al pop sus versiones de standards del jazz. También sorprende con la elección de la canción titular, “Wallflower”, que Bob Dylan grabó en 1971 pero no publicó hasta 20 años más tarde en una colección de inéditos y rarezas. Krall -devota dylaniana- la canta con especial emoción y delicadeza, acercándola sutilmente al registro country del original. Destaca además el trabajo fino del guitarrista Blake Mills. Y Diana lleva un tiempo interpretándola en directo incluso con su marido, Elvis Costello.

Nuevo disco de Diana Krall: Wallflower

El papel de David Foster parece fundamental. Su consigna en este caso es claramente la de menos es más. Desde lo sutil de los arreglos (apenas leves capas de cuerdas, el casi omnipresente piano y unos pocos apuntes de guitarra eléctrica o acústica en la mayoría de las canciones) hasta la sencillez, expresividad y calidez que ha logrado extraer de la voz de Diana Krall: para mí, la canadiense canta aquí mejor que nunca. Incluso ese registro que a veces podía resultar indolente y frío  juega a su favor en este caso, restándole melodrama y -sobre todo- sacarina a temas como “Alone Again (Naturally)” de Gilbert O’ Sullivan (un acertado dúo con su compatriota Michael Bublé) o el tremebundo “I’m Not In Love” de 10CC.

Según cuenta la propia Diana, sus ganas de concentrarse en cantar han hecho que la mayoría de las partes de piano las interprete Foster. Pero Krall deja su impronta pianística en solos como el de “California Dreamin'”, la versión de The Mamas & The Papas que ya se puede escuchar aquí. O en el anunciado tema inédito de Paul McCartney, “If I Take You Home Tonight”. Una joya. Se hace difícil pensar por qué el ex Beatle lo descartó de su disco de standards “Kisses on the Bottom” (en el que colaboró la propia Diana). Y encima Diana se lo lleva a su mejor terreno: un emocionado trabajo vocal que es seguramente -seguido muy de cerca por el de la versión del “Superstar” de los Carpenters– el mejor del álbum. Si se me permiten otras dos recomendaciones personales, me quedo con “Desperado” de Eagles (que Diana Krall ataca desde la versión de Linda Ronstadt) y “Feels Like Home” de Randy Newman, de la que por cierto también hizo una versión Linda Ronstadt.